El verbo ir es un verbo complicado. Totalmente irregular, porque mientras la mayoría de los verbos mantienen su raíz en sus formas no personales o al ser conjugados (jugar, jugando, juego, jugábamos), el verbo ir lo pierde absolutamente: ir, voy, fuiste.
Sin embargo, en sus formas no personales (infinitivo, gerundio y participio), es decir, las que no van acompañadas de un pronombre personal o un sustantivo, el verbo ir sí mantiene su letra inicial.
Así, queda en ir, ido y yendo, nunca jamás llendo.
Por muy feo que le parezca la letra ye (o y griega) al comienzo de una palabra, como viene de la i inicial, debiera ser iendo. Al final es sólo reemplazar la i por la y.
